Ámbar

Mientras escribo estas líneas, la Humanidad continúa luchando por ganarle la batalla al virus del SARS-CoV-2 que desde hace más de un año ha alterado nuestras vidas, llegando de forma tan inesperada que en muchos casos se lo ha llevado todo.
Vivimos tiempos convulsos. Antes de presentar esta obra a Francisco Ordóñez, editor de Jákara, yo le argumentaba convencida de que, ante el tsunami de emociones encontradas que vivimos a causa del estrés de la emergencia sanitaria y del dilema de salvar la bolsa o la vida, la poesía es más que nunca bálsamo para los espíritus ateridos.
Se convierte en refugio y hasta en bocanada de oxígeno, cuando la asfixia por los conflictos cotidianos en tiempos extraordinarios, amenaza con nublar algo más que los pensamientos.
La poesía es también pan para los hambrientos. Hay una sensación en el ambiente de tener expuestos los sentimientos, de mostrar una sensibilidad a flor de piel bastante entendible en medio de presiones inusitadas.
Y cuando vemos y sabemos que también el amor se ha puesto a prueba metido en un torbellino de egoísmos e insolidaridades, las rupturas se exacerban. Saturno ha decidido devorarlo todo: la carne, el pellejo, el alma, el espíritu y llevárselo junto con lo material.
Así, desnudos de emociones, de sentimientos, con los miedos visibles y la incertidumbre en la punta de la lengua, así surge Ámbar mi cuarto libro; pero mi primera recopilación de una parte de mis poemas escritos a lo largo de mi vida.
Y digo a lo largo de mi vida, porque escribo desde muy pequeña, algunos poemas míos los recité en concursos escolares en el Colegio Mercedes y otros los regalé a compañeras mías del aula.
He logrado conservar algunos escritos a partir de los 17 años de edad, hasta la fecha en que la madurez ha hecho sentar cabeza a un espíritu de naturaleza rebelde.
Mis poesías se dividen fundamentalmente en amor y en denuncia social. En Ámbar se presenta una colección de mis escritos de diversos años relacionados con todos los rostros del amor: porque el engaño, la desilusión, el desamor, la frustración y hasta la amargura son la otra cara de un sentimiento que es el más profundo de todo cuanto conocemos.
Ámbar es una oda al placer, a la ilusión primeriza, al apego a la vida, al destino, al disfrute de lo desconocido; al amor a uno mismo, el deseo al otro; el deseo a él y a ella y las ganas de perderse en la confluencia de las sensaciones que no tienen nombre… Pero también es dejar ir el amor.
La poesía escribía Manuel Alcántara es “una manera de silencio” y en ese silencio y con toda honradez os presento está obra que llevaba años gritándome salir a la luz.
Todo tiene su tiempo, su momento exacto. Mi abuelo, Julián Palencia González, andaluz de Linares, decía que las cosechas son sabias porque los frutos entienden cuando ha llegado su momento.
Y este es mi momento. No puedo estar más agradecida que ir bendecida en Ámbar de la mano del extraordinario Jorge Rando, excepcional pintor y escultor universal, así como de la muy talentosa poeta Isabel Romero por ubicarme en la Colección Romero de Poesía.

Claudia Luna Palencia

Escritora
Colección
Romero
Número en la colección
3
Materia
Poesía
Idioma
  • Castellano
EAN
9788412378245
ISBN
978-84-123782-4-5
Depósito legal
MA-857-2021
Páginas
132
Ancho
14 cm
Alto
22 cm
Edición
1
Fecha publicación
31-08-2021

Disponibilidad

Novedad. Próxima publicación

Sobre Claudia Luna Palencia (Escritora)

  • Claudia Luna Palencia
    Es una brillante escritora hispanomexicana, nacida en Uruapan, Michoacán México también con la nacionalidad española de origen: su familia materna tiene raíces españolas, su abuelo Julián Palencia González, oriundo de Linares, llegó exiliado a México con la Guerra Civil.Luna Pale... Ver más sobre el autor